El Gobierno confirmó que el precio del ACPM no subirá en septiembre de 2026. Para cualquier empresa que mueva carga por carretera, es un respiro real: un mes más sin el costo de combustible al alza. Pero conviene entender por qué se tomó esta decisión, porque la razón no es que el problema de fondo se haya resuelto.
Lo que se congeló, y por qué
Según la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), los precios de referencia se mantendrán en septiembre. Tanto la gasolina corriente como el ACPM seguirán en los mismos niveles vigentes desde agosto. En cifras, el ACPM promedia $11.320 por galón a nivel nacional. Cali ($11.763) y Villavicencio ($11.716) están entre los más caros, y Cúcuta ($9.486) es el más económico.
La decisión no responde a una mejora en las finanzas del sector combustibles. Responde al terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia el 10 de agosto. Tuvo epicentro en Chocó y dejó afectaciones graves en Pereira, Cali, Manizales y Armenia. El Gobierno busca evitar que un alza en el combustible encarezca el transporte hacia las zonas afectadas. Eso incluye tanto ayuda humanitaria como bienes de primera necesidad.
El congelamiento no borra la presión de fondo
Aquí está el matiz que de verdad importa para quien planea costos de transporte más allá de este mes. Según Sergio Cabrales, docente de la Universidad de los Andes y experto en temas minero-energéticos, la gasolina corriente aporta recursos al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). El diésel, en cambio, sigue recibiendo un subsidio superior a $5.000 por galón. Esa brecha podría llevar los subsidios del Fondo a $9,4 billones en 2026, incluso con los precios congelados este mes.
El diésel, no la gasolina, es hoy el principal foco de riesgo fiscal para el Gobierno colombiano.
Un análisis de Bancolombia ya lo había advertido en julio: el déficit del FEPC podría llegar a $14 billones en 2026 si no hay ajustes en los precios internos. Ese riesgo, además, ya no está concentrado en la gasolina, sino en el ACPM. Otras proyecciones, como la de la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), lo ubican en un rango de $6 a $8 billones. Todo depende del comportamiento del petróleo en lo que resta del año. En cualquiera de los escenarios, la conclusión es la misma: el subsidio al diésel es estructural, y una pausa de un mes no lo elimina.
Lo que esto significa para quien mueve carga
Como ya explicamos al analizar el boom de camiones de carga nuevos en Colombia, el 97,7 % de esos vehículos siguen siendo diésel. Eso significa que el costo del transporte terrestre en el país sigue atado al comportamiento del ACPM, mes a mes. No importa cuántos camiones nuevos entren a circular.
Septiembre trae una pausa real y bienvenida, en un contexto además marcado por la emergencia del terremoto. Pero el desbalance fiscal detrás del subsidio al diésel sigue ahí. Las mismas fuentes que respaldan esta pausa son las que advierten que el ajuste, tarde o temprano, va a llegar. En Fenix seguimos de cerca las decisiones de la CREG y del Ministerio de Hacienda sobre el precio del combustible. Es la variable que más rápido puede mover el costo del transporte terrestre de nuestros clientes.
Fuentes consultadas
- Pulzo — Gobierno mantiene sin cambios los precios de gasolina corriente y ACPM para septiembre de 2026
- El Colombiano — Gasolina y ACPM no subirán en septiembre: ¿cuánto le costará al país congelar los precios?
- Infobae — Aumento del precio internacional de la gasolina incrementa el déficit del Fepc
- Infobae — Precio de la gasolina y del ACPM tendrán que subir en 2026 para evitar un descuadre de $14 billones
- El Colombiano — FEPC volvería a cerrar 2026 con déficit de $6 billones por alza en subsidios a combustibles
¿Necesita anticiparse a los costos de transporte terrestre de su carga?
Cotizar con Fenix