El tifón Saudel volvió a golpear los puertos de Shanghái y Ningbo el pasado 28 de agosto, y la congestión que dejó todavía se siente. No es un evento aislado: se suma a una seguidilla de tifones (Bavi, Noul, Dolphin y Narra) que llevan semanas alterando la operación portuaria china. Si tiene un embarque en tránsito o por salir desde Asia, esto es lo que realmente significa para usted, más allá del titular.
El número que resume la situación
Según la firma de monitoreo Linerlytica, la congestión portuaria global tras el paso de Saudel mantiene inmovilizados 3,92 millones de TEU de capacidad de flota. Esto equivale a cerca del 11 % del total mundial. El norte de Asia concentra el 54 % de esa congestión, con aproximadamente 2,5 millones de TEU en buques esperando para atracar. Esto ocurre justamente en Shanghái y Ningbo, los dos puertos de mayor actividad del mundo, donde las esperas ya llegan hasta 10 días.
Qué significa «congestión» en la práctica
El dato de TEU inmovilizados no dice mucho si no se traduce a lo que realmente le pasa a un contenedor atrapado en esa cadena. Según reportó JOC, tras el paso de Saudel se están observando más casos de:
- Transbordos adicionales: su carga puede terminar cambiando de buque en un puerto intermedio no previsto originalmente, sumando días al tránsito.
- Carga roleada (rolled cargo): el contenedor queda fuera del buque que tenía reservado. Pasa entonces a la siguiente salida disponible, sin que esto dependa de nada relacionado con la carga en sí.
- Omisión de recaladas: algunas navieras están saltándose puertos programados en su itinerario para intentar recuperar tiempo. Esto puede dejar carga varada esperando la próxima escala.
A esto se suma la alta densidad en los patios de contenedores. También se está convirtiendo en otro cuello de botella, además de la espera de los buques para atracar.
Los tiempos varían según la naviera
No todas las navieras están absorbiendo el impacto igual. En Ningbo, Hapag-Lloyd reportó esperas de hasta 5 días para los servicios de la alianza Gemini, la red de cooperación entre Hapag-Lloyd y Maersk que comparte buques y rutas para optimizar sus itinerarios. Para los servicios que no forman parte de esa red, la espera sube a entre 3 y 6 días. Esta diferencia es justamente el tipo de detalle que en Fenix verificamos por usted en cada embarque. La naviera y el servicio específico que se use para su carga sí cambian el tiempo real de tránsito. Esto va más allá de lo que diga la reserva original.
Por qué también está más difícil encontrar espacio en un buque
La congestión no es el único problema. Según Linerlytica, muchos buques de más de 4.000 TEU ya están contratados con meses de anticipación. Por eso, prácticamente no existe tonelaje disponible para entrega inmediata en el mercado de fletamento. La entrega de portacontenedores nuevos alcanzó apenas 64.640 TEU, su nivel más bajo en tres años. Mientras tanto, solo la semana pasada se registraron 18 nuevos contratos de fletamento, en un mercado que sigue fortaleciéndose.
«Los buques están cambiando de manos de manera circular, mientras las líneas navieras siguen buscando nuevos fletamentos para reemplazar la capacidad que concluye sus contratos.» — Linerlytica
Menos buques disponibles, sumado a la congestión, mantiene firmes las tarifas del Transpacífico. El mercado Asia-Europa, en cambio, muestra la tendencia contraria, con tarifas a la baja por menor demanda.
Qué revisar en su embarque actual
- ¿Su carga sale por un servicio de la alianza Gemini o por uno independiente? Los tiempos de espera no son los mismos.
- ¿Hay riesgo de que su contenedor sea roleado a la siguiente salida?
- ¿El itinerario original incluye alguna recalada que la naviera esté omitiendo actualmente?
Por eso, en Fenix hacemos seguimiento activo del itinerario real de cada embarque, no solo de la reserva inicial. En un contexto como este, la diferencia entre lo reservado y lo que realmente ocurre puede ser de varios días.
Fuentes consultadas
¿Necesita saber el estado real de su embarque desde Asia?
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